Protección catódica mediante ánodos galvánicos (PCCG)
Diagnóstico y patología
Dada su elevada alcalinidad (pH alto), el hormigón es, por naturaleza, un medio protector contra la corrosión del acero.
Los contaminantes externos (CO2, Cl-, etc.) modifican las propiedades químicas del hormigón y alteran la película pasivante que hasta entonces estaba presente en la superficie de la armadura. Cuando la humedad es suficiente, se inicia el fenómeno de corrosión y, con el tiempo, la formación de óxido expansivo provoca el desprendimiento del hormigón que recubre el acero.
Tras analizar los resultados del diagnóstico y evaluar el origen y el grado de la patología, proponemos el tratamiento más adecuado para la obra.
Nuestra intervención
Los ingenieros y técnicos certificados de R3S® dimensionan e implementan los denominados «ánodos de sacrificio», cuyo principio consiste en crear una red de ánodos interna o dispuesta en la superficie del hormigón que suministra una corriente galvánica que inmuniza la obra contra la corrosión.
Esta protección se utiliza tanto para prolongar la duración de las reparaciones como para prevenir la corrosión en las zonas no reparadas. De hecho, su presencia ralentiza eficazmente el desarrollo de la corrosión en las armaduras.
R3S® pone a su servicio su experiencia y conocimientos para garantizar el éxito de estos trabajos tan delicados:
• Personal formado y certificado por Cefracor Protección catódica niveles 1 a 4
• Garantía decenal específica para trabajos de tratamiento electroquímico del hormigón (SMABTP)

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