Refuerzo activo y pasivo con carbono
Diagnóstico y patología
Durante las obras de renovación, es frecuente encontrarse con el problema de la capacidad de carga de las estructuras de hormigón armado o pretensado existentes:
• Actualización normativa: nuevas cartas de nieve y viento, requisitos sísmicos y contra incendios, nuevos cálculos según el Eurocódigo 2
• Modificaciones arquitectónicas: aberturas (trémolas, ventanas), eliminación de apoyos, reconfiguración de luces
• Defectos de origen: armaduras insuficientes o mal colocadas, hormigón no conforme, recubrimiento insuficiente, anclajes/juntas defectuosos
• Añadido de cargas: aislamiento, paneles fotovoltaicos, remodelaciones
• Cambio de destino: oficinas, establecimientos abiertos al público
Al no cumplir con la normativa vigente, su dimensionamiento insuficiente suele requerir obras de refuerzo: instalación de perfiles metálicos, adición de vigas y pilares, o incluso la sustitución completa de las estructuras.
Estas obras son costosas y conllevan importantes trabajos adicionales: creación de cimientos, vigas BA, modificación de las alturas bajo techo, demolición de tabiques...
Nuestra intervención
Refuerzos de carbono (FRP) para hormigón: pegado de láminas, placas o tejidos de carbono con resina epoxi para restaurar o aumentar la resistencia de estructuras (edificios, obras de ingeniería civil). Ventajas: peso muy reducido, rápida aplicación, mantenimiento del sitio ocupado.
Usos principales: reparación de hormigón deteriorado (golpes, fuego, envejecimiento), complemento de armaduras (balcones, aceros en sombrero), nuevas aberturas, aumento de cargas, refuerzo en flexión y esfuerzo cortante, confinamiento de pilares/chimeneas, refuerzo sísmico.
R3S interviene desde el diseño (elección de la solución) hasta la ejecución (dimensionamiento, instalación, control).




